Terminó la Copa del Mundo de 2026 y con razón se habla del éxito que fue.
Los ingresos se dice que serían entre USD 13.500 millones y USD 15.000 millones, para todo el ciclo de 2023-2026, superando la expectativa de los USD 11.000 millones para este periodo. Otro de los temas más candentes de conversación fue la “americanización” del mundial con los 4 cuartos, por las controversiales pausas de hidratación, el espectáculo de medio tiempo de la final y las tomas de las celebridades en las graderías durante la transmisión, algo usual en los deportes de los Estados Unidos.
Adicional al presidente de la FIFA, que aparecía en las transmisiones de todos los partidos al minuto 9, las leyendas se robaron la atención de los espectadores. Algunos de los jugadores invitados por la FIFA fueron Roberto Baggio, David Trezeguet, David Beckham, José René Higuita, Javier Zanetti, Esteban Cambiasso, y en la final, estaban Sergio Ramos, Jesús Navas, Carles Puyol, Iker Casillas, David Villa, Andrés Iniesta, Xavi Hernández, Mario Kempes, Ronaldinho y Ronaldo el Fenómeno. Un lujo total. Ver además el contenido digital de estas figuras y del torneo, es algo que emociona bastante a los aficionados del deporte.
Un lujo total.
Esta no es solamente una estrategia que apela a la nostalgia para conectar con los fanáticos. Es un muy merecido homenaje en vida a aquellos futbolistas, en este caso concreto, que aportaron al crecimiento del deporte. Más allá de sus logros deportivos, fueron referentes de generaciones que aman al fútbol gracias a verlos jugar en sus épocas gloriosas y no tan gloriosas.
Esta no es solamente una estrategia que apela a la nostalgia para conectar con los fanáticos.
En cuanto a ser una estrategia comercial, es muy buena, pues además del componente nostálgico, generan una conexión natural con el evento en los aficionados, lo cual es perfecto para las marcas que no patrocinan el mundial. Esa relación inmediata de los jugadores retirados con el fútbol es una forma de montarse a la tendencia del Mundial, sin utilizar su propiedad intelectual ni la del organizador, la FIFA.
Varias marcas de distintos sectores en Colombia recurrieron a esta estrategia. 3 de las campañas más recurrentes durante el mundial fueron la de Rushbet con Mario Alberto Yepes y Abel Aguilar, jugadores de la histórica campaña de Brasil 2014 donde la Selección Colombia hizo su mejor participación al llegar a cuartos de final, Davivienda con la tarjeta de crédito roja de DaviPlata y Gerardo Bedoya, campeón de la Copa América 2001 y jugador con el récord mundial de expulsiones (46 tarjetas rojas) en la carrera de un futbolista, y Águila, quien sacó varios comerciales desde principio de año en los que incluyó leyendas como Carlos “el Pibe” Valderrama, capitán de la Selección Colombia en la década de los 90, 3 veces consecutivas mundialista, y uno de los futbolistas colombianos más reconocidos en el mundo, Juan Pablo Montoya, leyenda del automovilismo mundial y uno de los dos ganadores del Gran Premio de Mónaco, las 500 Millas de Indianápolis y las 24 Horas de Les Mans junto a Graham Hill, y hasta Beatriz González, protagonista de la novela más exitosa de Colombia: Betty la Fea.
Adicionalmente a lo mencionado anteriormente, las leyendas tienen la ventaja de estar disponibles durante el torneo, o al menos tener mayor disponibilidad, que los futbolistas actuales, al no estar en concentraciones, entrenamientos o compromisos comerciales de la selección.
Una gran estrategia que deja una pregunta en el aire, ¿cuál de los jugadores actuales, además de Messi, Cristiano, Módric y Neuer generará esos niveles de nostalgia?
Una gran estrategia que deja una pregunta en el aire, ¿cuál de los jugadores actuales, además de Messi, Cristiano, Módric y Neuer generará esos niveles de nostalgia?
